¿Pasará la Iglesia por la
Gran Tribulación?
Lo que enseña la Biblia
Introducción
Es importante saber si la iglesia pasará por la gran
tribulación porque la idea que la iglesia será arrebatada al
comienzo de la gran tribulación es una idea popular. Induce un falso
sentido de seguridad entre los creyentes, y cuando los problemas y la
persecución vengan, lo que ocurrirá eventualmente, muchas
personas caerán porque no tienen ninguna raíz (Mt. 13:20-21).
(Mt. 13:21) Pero no tiene raíz en
sí, sino que es de corta duración, pues al venir la
aflicción (thlipsis) o la persecución (diogmos) por
causa de la palabra, luego tropieza.
Jesús nos advierte que antes que Él vuelva
muchos se apartarán de la fe.
(Mt. 24:9-13) Entonces os entregarán a
tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas
las gentes por causa de mi nombre. {10} Muchos tropezarán entonces, y se
entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. {11} Y
muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos;
{12} y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se
enfriará. {13} Mas el que persevere hasta el fin, éste
será salvo.
Poco tiempo antes de su muerte Jesús les advierte a
sus discípulos acerca de la persecución venidera.
(Jn. 16:1-4) Estas cosas os he hablado, para que
no tengáis tropiezo. {2} Os expulsarán de las sinagogas; y aun
viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio
a Dios. {3} Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. {4}
Mas os he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis
de que ya os lo había dicho.
Por supuesto que es cierto que la iglesia siempre ha pasado
por persecución desde el tiempo de la iglesia primitiva en adelante
(Hechos 8:1) y hasta el día de hoy.
A veces se enseña que la iglesia no pasará por
la gran tribulación. La gran tribulación viene de Ap. 7:14
(megas thlipsis) y deberíamos notar que una gran multitud que
nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas,
había salido de la gran tribulación. Esta gran multitud
claramente son cristianos, porque habían lavado sus ropas y las
había emblanquecido en la sangre del Cordero. Esta misma
expresión (megas thlipsis) es usada también en Mt. 24:21,
donde deberíamos notar que los escogidos también son mencionados
(Mt. 24:22).
(Ap. 7:14) Yo le dije: Señor, tú
lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran
tribulación (thlipsis: G2347), y han lavado sus ropas, y las han
emblanquecido en la sangre del Cordero.
(Mt. 24:9-13) Entonces os entregarán a
tribulación (thlipsis), y os matarán, y seréis
aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. {10} Muchos
tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros
se aborrecerán. {11} Y muchos falsos profetas se levantarán, y
engañarán a muchos; {12} y por haberse multiplicado la maldad, el
amor de muchos se enfriará. {13} Mas el que persevere hasta el fin,
éste será salvo.
(Mt. 24:21-22) Porque habrá entonces gran
tribulación (megas thlipsis), cual no la ha habido desde el
principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. {22} Y si aquellos
días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los
escogidos, aquellos días serán acortados.
(Mt. 24:29-30) E inmediatamente después
de la tribulación (thlipsis) de aquellos días, el sol se
oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas
caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas.
{30} Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo;
y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al
Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
Jesús les advierte a sus discípulos que en el
mundo tendrían aflicción.
(Jn. 16:33) Estas cosas os he hablado para que en mí
tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción
(thlipsis); pero confiad, yo he vencido al mundo.
Pablo y Bernabé les advirtieron a los nuevos
convertidos que debían pasar por muchas tribulaciones.
(Hechos 14:22) confirmando los ánimos de
los discípulos, exhortándolos a que permaneciesen en la fe, y
diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones
(thlipsis) entremos en el reino de Dios.
La actitud del Nuevo Testamento hacia el sufrimiento es algo
distinta de la nuestra.
(Ro. 5:3) Y no sólo esto, sino que también nos
gloriamos en las tribulaciones (thlipsis), sabiendo que la
tribulación produce paciencia.
(Ro. 8:35-37) ¿Quién nos
separará del amor de Cristo? ¿Tribulación (thlipsis),
o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
{36} Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
somos contados como ovejas de matadero. {37} Antes, en todas estas cosas somos
más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
(Ro. 12:12) Gozosos en la esperanza; sufridos en la
tribulación (thlipsis); constantes en la oración.
(2 Co. 4:17) Porque esta leve tribulación
(thlipsis) momentánea produce en nosotros un cada vez más
excelente peso de gloria.
El Sufrimiento (Thlipsis ) en Apocalipsis
El Apóstol Juan:
(Ap. 1:9) Yo Juan, vuestro hermano, y
copartícipe vuestro en la tribulación (thlipsis), en el
reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por
causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.
La iglesia en Esmirna
(Ap. 2:9-10) Yo conozco tus obras, y tu
tribulación (thlipsis), y tu pobreza (pero tú eres rico),
y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino
sinagoga de Satanás. {10} No temas en nada lo que vas a padecer. He
aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel,
para que seáis probados, y tendréis tribulación
(thlipsis) por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te
daré la corona de la vida.
Los de la iglesia de Tiatira que cometen adulterio con
Jezabel
(Ap. 2:22) He aquí yo la arrojo en la cama, y en gran
tribulación (thlipsis) a los que con ella adulteran, si no se
arrepienten de las obras de ella.
La gran tribulación
(Ap. 7:14) Yo le dije: Señor, tú
lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran
tribulación (megas thlipsis), y han lavado sus ropas, y las han
emblanquecido en la sangre del Cordero.
La perseverancia (hupomone) bajo la persecución en
Apocalipsis
Juan en Patmos
(Ap. 1:9) Yo Juan, vuestro hermano, y
copartícipe vuestro en la tribulación, en el rino y la paciencia
(hupomone) de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de
la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.
La iglesia en Éfeso
Ap. 2:2-3) Yo conozco tus obras, y tu arduo
trabajo y paciencia (hupomone); y que no puedes soportar a los malos, y
has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has
hallado mentirosos; {3} y has sufrido, y has tenido paciencia
(hupomone), y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has
desmayado.
La iglesia en Tiatira
(Ap. 2:19) Yo conozco tus obras, y amor, y fe, y servicio, y tu
paciencia (hupomone), y que tus obras postreras son más que las
primeras.
La iglesia en Filadelfia
(Ap. 3:10) Por cuanto has guardado la palabra de
mi paciencia (hupomone), yo también te guardaré de la hora
de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran
sobre la tierra.
Durante el reinado de la bestia
(Ap. 13:10) Si alguno lleva en cautividad, va en
cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí
está la paciencia (hupomone) y la fe de los santos.
Aquellos que se rehusen a adorar a la bestia y a su imagen y
reciben la marca en la frente o en la mano (son muertos por la bestia de la
tierra, Ap. 13:15). El precio por permanecer fiel a Jesús es la muerte,
y su recompensa es la vida eterna.
(Ap. 14:12) Aquí está la paciencia
(hupomone) de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la
fe en Jesús.
Algunos argumentos usados para decir que la iglesia no pasará por la
gran tribulación
¿Ira o tribulación?
La Biblia enseña en forma consistente que la iglesia
(los santos) no sufrirá la ira de Dios sino que sufrirá
tribulación. Un estudio de la palabra (orge) indica que
normalmente se refiere al día de la ira de Dios (Ro. 2:5; Ap. 6:17). El
día de la ira de Dios ocurrirá cuando Jesús venga de nuevo
(ver 1 Ts. 1:10, 5:1-11).
(1 Ts. 5:9) Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para
alcanzar salvación.
Cuando Jesús venga de nuevo seremos rescatados de la
ira de Dios que será derramada, en cambio, sobre los impíos.
(1 Ts. 1:10) y esperar de los cielos a su Hijo, al cual
resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira
venidera.
(Ap. 11:18) Y se airaron las naciones, y tu ira
ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a
tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los
pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.
La Persecución por el Anticristo
Algunas personas confunden la persecución del pueblo
de Dios por parte de la bestia (o Anticristo) con la ira de Dios. Sin embargo,
esto no es la ira de Dios los santos son llamados a ejercer
perseverancia y fidelidad durante este período, sabiendo que aun si
murieran heredarán la vida eterna (Ap. 2:10, 12:11, Mt. 24:9, Ro.
8:36-39).
(Ap. 11:7) Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que
sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los
matará.
(Ap. 13:7-10) Y se le permitió hacer
guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre
toda tribu, pueblo, lengua y nación. {8} Y la adoraron todos los
moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida
del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. {9} Si alguno tiene
oído, oiga. {10} Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si
alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la
paciencia y la fe de los santos.
Esmirna
Esmirna sería perseguida aun hasta la muerte, pero al
morir ganarían la vida eterna. Deberíamos notar que la
persecución viene del diablo y no de Dios (ver también Ap. 12:17,
13:7).
(Ap. 2:9-10) Yo conozco tus obras, y tu
tribulación (thlipsis), y tu pobreza (pero tú eres rico),
y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son, sino
sinagoga de Satanás. {10} No temas en nada lo que vas a padecer. He
aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel,
para que seáis probados, y tendréis tribulación
(thlipsis) por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te
daré la corona de vida.
(Ap. 12:17) Entonces el dragón se
llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de
la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el
testimonio de Jesucristo.
(Ap. 13:7) Y se le permitió [a la bestia]
hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad
sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.
Filadelfia sería preservada del tiempo de prueba
Las palabras del Señor a la iglesia de Filadelfia son
usadas a veces para argumentar que la iglesia no pasará por la gran
tribulación por la frase "yo también te guardaré de
la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los
que moran sobre la tierra" (Ap. 3:10). Sin embargo, esto parecería
bastante arbitrario ya que tanto Esmirna como Pérgamo pasaron sufrieron
persecución. ¿Por qué deberíamos tomar la promesa
hecha a Filadelfia y aplicarla a la Iglesia en el Occidente? Para aquellos que
piensan que las siete iglesias representan etapas de la historia de la iglesia
debemos señalar que Filadelfia no es la última iglesia, sino la
sexta. La tibia iglesia de Laodicea es la última (lo cual tal vez sea
más apropiado para la iglesia en el Occidente). También
deberíamos notar que esta promesa fue hecha a la iglesia del primer
siglo y no tiene mucho sentido si se refiere a dos mil años más
tarde. En el versículo siguiente Cristo les dice que "retengan lo
que tienen" lo cual no sugiere que serían arrebatados durante el
tiempo de la prueba.
(Ap. 3:10-11) Por cuanto has guardado la palabra
de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de prueba que
ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.
{11} He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que
ninguno tome tu corona.
En la gran comisión de Mateo 28, Jesús promete
estar con los discípulos hasta el mismo fin del mundo.
(Mt. 28:19-20) Por tanto, id, y haced
discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del
Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; {20} enseñándoles
que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
La falta de la palabra "Iglesia" después de Ap. 3:22.
Se dice a veces que como la palabra "Iglesia" no
aparece después de Ap. 3:22 entonces la iglesia fue arrebatada en 4:1 y,
por lo tanto, no está presente durante los siete sellos, trompetas y
copas. La palabra "iglesia" no aparece en 2 Timoteo, 2 Pedro, 1 y 2
Juan y Judas, pero eso no significa que la iglesia no esté presente. En
Ap. 4:1 claramente es Juan al que se le dice "Sube acá". La
siguiente vez que aparece la palabra "iglesia" es en Ap. 22:16
(plural). Sin embargo, la palabra "santos" aparece 12 veces y
"siervos" 11 veces después de Ap. 3:22. También
está el evento del rapto en 11:12 cuando se les dice a los dos testigos
"Subid aca". La mayoría de los comentarios sobre Apocalipsis
ciertamente encuentran a la iglesia después de Ap. 3:22, aparte de los
dispensacionalistas.
La ira en Apocalipsis
Hay una cantidad de pasajes en Apocalipsis donde se menciona
la ira de Dios o del Cordero. Estos están conectados principalmente con
el sexto sello, la séptima trompeta, las siete copas, la segunda cosecha
(la primera es la de los santos las primicias) y la segunda venida.
El sexto sello
(Ap. 6:12-17) Miré cuando abrió el sexto
sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como
tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; {13} y las
estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, y como la higuera deja caer sus
higos cuando es sacudida por un fuerte viento. {14} Y el cielo se
desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se
removió de su lugar. {15} Y los reyes de la tierra, y los grandes, y los
ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron
en las cuevas y entre las peñas de los montes; {16} y decían a
los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro
de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del
Cordero; {17} porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y
quién podrá sostenerse en pie?
Este evento se cumplió en la destrucción de
Jerusalén en 70 d.C. (Lc. 21:20-28, 23:28-30, Mt. 24:29) pero
también presagia el trono del juicio de Dios (Ap. 20:11). Debe notarse
que los cristianos no perecieron en la caída de Jerusalén porque
fueron esparcidos por la persecución, o los de Judea huyeron a las
montañas según la advertencia de Cristo (Mt. 24:16, Mr. 13:16,
Lc. 21:21). La pregunta "¿y quién podrá sostenerse en
pie?", en 6:17, es contestada en Ap. 7:9 por la gran multitud delante del
trono y frente al Cordero. Ellos han lavado sus ropas y las han emblanquecido
en la sangre del Cordero (7:14).
La séptima trompeta
(Ap. 11:18) Y se airaron las naciones, y tu
ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el
galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu
nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que
destruyen la tierra.
A la séptima y última trompeta (1 Co. 15:52)
encontramos el tiempo del juicio y las recompensas para los santos. Claramente
no hay ira para los santos aquí.
Los que adoran a la bestia
(Ap. 14:9-12) Y el tercer ángel los
siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen,
y recibe la marca en su frente o en su mano, {10} él también
beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el
cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre
delante de los santos ángeles y del Cordero; {11} y el humo de su
tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni
de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca
de su nombre. {12} Aquí esta la paciencia de los santos, los que guardan
los mandamientos de Dios y la fe en Jesús.
En este pasaje la ira de Dios está reservada para
aquellos que adoran a la bestia y su imagen. Este pasaje parece estar referido
al infierno. Se requiere perseverancia de parte de los santos porque los que no
adoran a la bestia y a su imagen serán muertos (Ap. 13:7-10,15).
La segunda cosecha
(Ap. 14:18-20) Y salió del altar otro
ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz
al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los
racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. {19} Y el
ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la
viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la
ira de Dios. {20} Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar
salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos
estadios.
La primera cosecha es de los santos (las primicias), en Ap.
14:14-16. No son tocados en la segunda cosecha.
Las siete copas de la ira de Dios
(Ap. 15:1) Vi en el cielo otra señal, grande y admirable:
siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en
ellas se consumaba la ira de Dios.
En 15:2 encontramos a aquellos que han sido victoriosos
sobre la bestia y su imagen y sobre el número de su nombre.
(Ap. 16:1) Oí una gran voz que decía desde el
templo a los siete ángeles: Id y derramad sobre la tierra las siete
copas de la ira de Dios.
Esta copa sólo afecta a las personas que
tenían la marca de la bestia y adoraban su imagen. (16:2).
Significativamente, después de la sexta copa Dios da
una advertencia acerca de venir como un ladrón.
(Ap. 16:15) He aquí, yo vengo como ladrón.
Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y
vean su vergüenza.
Al llegar la séptima copa Dios se acordó de
Babilonia
(Ap. 16:19) Y la gran ciudad fue dividida en
tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino
en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su
ira.
En la segunda venida
(Ap. 19:11-15) Entonces vi el cielo abierto; y
he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y
Verdadero, y con justicia juzga y pelea. {12} Sus ojos eran como llama de
fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre
escrito que ninguno conocía sino él mismo. {13} Estaba vestido de
una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. {14} Y los
ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y
limpio, le seguían en caballos blancos. {15} De su boca sale una espada
aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con
vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del
Dios Todopoderoso.
Dado que él viene con sus santos (los
ejércitos del cielo, 17:14), claramente no están afectados por la
ira de Dios en la Segunda Venida.
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